Los "brotes verdes" de Juliana...
Donde ahora se levantan las vallas "verdes"... perfectamente ancladas al suelo... se iniciaba la salida al mar de los barcos que durante más de cien años, se construyeron en esa grada. Esta localizaicón exacta del astillero, siempre había sido lugar de trabajo, bullicio, alegría y celebraciones... Las Botaduras, para los que hemos tenido la suerte de vivirlas, no dejan de ser algo festivo y alegre... la culminación del trabajo bien hecho y el resultado de los esfuerzos de todo un equipo. El barco llega al mar y esto representa un gran hito dentro de la construcción.
Una empresa con más de 100 años de historia... siempre abierta al mar... lugar de acogida de miles de trabajadores... se encuentra ahora cerrada a cal y canto... como si ahí no hubiese intención de botar nunca más ningún barco...
Yo lo tengo claro... una imagen vale más que mil palabras.